La televisión tiene programas para gustos y colores, algunos pensamos que los programas son buenos y educativos, de alguna manera, y otros podemos pensar lo contrario; es una cuestión de gustos.

Claro está, existen programas que destacan y que parecen dejar la misma sensación para todo quienes los ven, por ejemplo, hay programas que para la mayoría son una gran basura, y programas que son buenos según el consenso.

Por ejemplo, los programas de concursos, si lo medimos dentro de un estándar, suelen ser aceptados por muchas personas. Digo lo del estándar, porque muchas veces los programas de concursos son extremos y pueden caer en situaciones donde se pone en ridículo al participante y eso ya no es tan bueno para la gente.

Ahora bien, si me preguntan cuáles son los mejores programas de televisión según mi percepción, tendría que decir los que son de corte educativo. No me refiero solo a los documentales, sino a programas de televisión como los de cocina, en donde uno recibe información que puede ser aplicada luego.

Las series de televisión, a l contar una historia propia también pueden ser atractivas para muchas personas, pero sin dudas, cada quien tiene su preferencia en ese sentido.

En cuanto a las caricaturas la opinión está dividida más allá de si es buena o no, pues por ejemplo, yo pienso mucho que el mensaje en estos programas debe ser mejor evaluado para que en verdad satisfaga las necesidades de los niños en desarrollo.

 

La televisión es un gran medio de comunicación masiva, de hecho, es el más importante de todos. Al ser un medio que llega a todas las personas, debe existir responsabilidad en cuanto a lo que se dice y lo que se muestra, es por eso que la programación de cualquier canal se toma con tanta delicadeza.

Por ejemplo, en los noticieros, las noticias que pueden alertar a los ciudadanos son llevadas con mucho cuidado para que la empresa luego no tenga que asumir las responsabilidades de lo que haya pasado como consecuencia de la trasmisión de cierta información.

La polémica siempre va a existir, pero hay que decir sinceramente que la televisión sabe controlarse, por lo menos mejor que el internet. Definitivamente, en internet no hay control en la trasmisión de la información y por tanto no hay responsables de los conceptos emitidos; si su ese así ya muchos estarían presos.

Por ejemplo, todas esas personas que graban videos tutoriales desvelando las técnicas de los cerrajeros http://cerrajerosmartorell-barcelona.es/para abrir una puerta deberían ser  metidos presos, pues esa información da pie para el robo. Muchos dirán que no lo hacen para hacer de la tarea de los cerrajeros http://malagacerrajeros.es/ algo más complicado, sino por información, pero todos sabemos que las consecuencias siempre sin negativos.

Sin dudas, en cuento a seguridad debería haber mucha censura en el internet, y no se trata de que yo esté en contra de la información y de la educación, pero hay información clasificada que no se puede trasmitir tan alegremente.

Por ejemplo, vemos miles de videos o artículos hablando de cómo hacer alguna estafa, desde hackear un Facebook, hasta conseguir algún código para tener algún producto pago, todo eso es negativo, es contenido que no debería trasmitirse.

Ahora bien, el contraste es claro, en la televisión no pasa nada de eso, yo creo que a lo mucho las noticias y los canales de adultos se salen de lo normal, del resto es algo aceptado, quizá sea porque estamos acostumbrados.

Por supuesto, siempre va a salir quien diga que cada uno de nosotros es consciente y por tanto responsable de sus actos y que, si toma la información del internet para algo malo es por cosa suya, yo no creo que estén en lo cierto.

Para comenzar, si sabes que esa información puede redundar en algún acto ilegal o peligroso, tú, como emisor de la información deberías vetarte y no sacar esa información a la luz pública, como se hace en la televisión.

Por supuesto, la televisión se hace responsable porque se le puede poner nombre y apellido al dueño del canal y a quien tiene el programa, quizá en internet el anonimato sea lo que hace fácil que gamas lo que queramos.

 

Todos los que vivimos el presente entendemos que la comunicación masiva es algo fundamental para la trasmisión de un mensaje de marea oportuna. La radio y la televisión son los medios de comunicación masiva más importante del mundo, eso sin agregar el internet, que hace sus primeros pasos en este mundo.

La radio, quizá se queda un poco atrás ante la televisión, pues el alcance no es comparable; actualmente vemos emisoras de televisión cuya señal llega a muchos países del mundo, o por lo menos a muchas regiones de la misma habla.

No cabe duda de que el contenido que se trasmite en la televisión suele influir sobre el televidente, de allí que se use este medio para hacer publicidad, pero más allá de la publicidad debemos analizar si la televisión e usa para el mal o para el vienen el caso de nuestra seguridad, decir que los programas de televisión pasan los consejos de los cerrajeros http://cerrajerosbadalona-barcelona.es/ para estar seguros  en el verano es algo positivo; es una información valiosa que redunda en beneficios.

Ahora bien, desvelar las técnicas secretas que usan los cerrajeros http://cerrajeroseixample.net/ para abrir una casa, puede que no mande la información más positiva de todas pues se le está dando la oportunidad a los ladrones de que conozcan las debilidades de la seguridad.

Usted que ve televisión, de seguir, se ha encontrado con las dos caras de las monedas y sabe que lo que digo es cierto. Muchas veces la televisión, en búsqueda de la veracidad y de hacerse más entretenida, difunde malos ejemplos o simplemente información que debería ser clasificada; aunque no podemos decir que en la misma escala que el internet.

Sin duda, la censura en la televisión es lo que evita que la realidad se mostrar tan c rudamente y eso, en cierto sentido es muy bueno, sobre todo entendiendo que existen horarios en los que es más ideal pasar cierta información que puede resultar muy delicada.

Lo cierto es que, por mucho que la televisión envíe mensajes de todo tipo, está en cada uno de nosotros el poder de discernir entre lo que es bueno y lo que es malo, y en el caso de los adultos es más fácil de controlar; los niños son los del problema.

Para los niños no existe un parámetro del bien o el mal, de hecho, en esas edades lo están formando y es por eso que muchas actitudes  que ven en la televisión pueden parecerle buenas cuando no lo son.

Siempre es recomendable que, en el caso de os niños, siempre haya una supervisión por parte de algún responsable, no solo para que decida que puede ver y que no el niño, sino para explicarle porque hay cosas buenas y porque hay cosas malas.