Todos los que vivimos el presente entendemos que la comunicación masiva es algo fundamental para la trasmisión de un mensaje de marea oportuna. La radio y la televisión son los medios de comunicación masiva más importante del mundo, eso sin agregar el internet, que hace sus primeros pasos en este mundo.

La radio, quizá se queda un poco atrás ante la televisión, pues el alcance no es comparable; actualmente vemos emisoras de televisión cuya señal llega a muchos países del mundo, o por lo menos a muchas regiones de la misma habla.

No cabe duda de que el contenido que se trasmite en la televisión suele influir sobre el televidente, de allí que se use este medio para hacer publicidad, pero más allá de la publicidad debemos analizar si la televisión e usa para el mal o para el vienen el caso de nuestra seguridad, decir que los programas de televisión pasan los consejos de los cerrajeros http://cerrajerosbadalona-barcelona.es/ para estar seguros  en el verano es algo positivo; es una información valiosa que redunda en beneficios.

Ahora bien, desvelar las técnicas secretas que usan los cerrajeros http://cerrajeroseixample.net/ para abrir una casa, puede que no mande la información más positiva de todas pues se le está dando la oportunidad a los ladrones de que conozcan las debilidades de la seguridad.

Usted que ve televisión, de seguir, se ha encontrado con las dos caras de las monedas y sabe que lo que digo es cierto. Muchas veces la televisión, en búsqueda de la veracidad y de hacerse más entretenida, difunde malos ejemplos o simplemente información que debería ser clasificada; aunque no podemos decir que en la misma escala que el internet.

Sin duda, la censura en la televisión es lo que evita que la realidad se mostrar tan c rudamente y eso, en cierto sentido es muy bueno, sobre todo entendiendo que existen horarios en los que es más ideal pasar cierta información que puede resultar muy delicada.

Lo cierto es que, por mucho que la televisión envíe mensajes de todo tipo, está en cada uno de nosotros el poder de discernir entre lo que es bueno y lo que es malo, y en el caso de los adultos es más fácil de controlar; los niños son los del problema.

Para los niños no existe un parámetro del bien o el mal, de hecho, en esas edades lo están formando y es por eso que muchas actitudes  que ven en la televisión pueden parecerle buenas cuando no lo son.

Siempre es recomendable que, en el caso de os niños, siempre haya una supervisión por parte de algún responsable, no solo para que decida que puede ver y que no el niño, sino para explicarle porque hay cosas buenas y porque hay cosas malas.